QUIÉNES SOMOS

PROYECTO EDUCATIVO

Hace poco más de 25 años, acá en San Felipe, hubo un grupo de papás que buscaban afanosamente encontrar para sus hijos e hijas una educación de excelencia, que diera énfasis a todas las disciplinas académicas, además de transmitirles todos los valores cristianos y ayudarlos a crecer en la fe. Se reunieron innumerables veces, acudieron a muchas personas buscando apoyo y financiamiento para la idea, aparte de conversar con la Fundación Barnechea, entidad con más de 20 años de experiencia en la educación, para lograr su asesoría. 18 matrimonios se entusiasmaron con el proyecto y empezaron a trabajarlo para hacerlo realidad. Pero eran pocos y se necesitaban muchos niños y capital propio para poder comenzar, luego de muchas puertas cerradas y desilusiones, parecí que toda la idea no pasaría de ser un sueño. Entonces una mamá del grupo propuso poner el futuro del Colegio al amparo de Nuestra Señora de los Rayos, y pidió a todos que se encomendaran a ella. Otro de los matrimonios, en secreto, prometió a la virgen levantar su imagen si ella hacía el milagro. Pero a pesar de todas las oraciones parecía que la empresa era imposible. Poco a poco el desánimo se fue apoderando de todos y muchos comenzaron a pensar ya en otros colegios para sus niños.

​Entonces, con todo perdido, no cuesta imaginarse el rostro amoroso de María, mirando dulcemente a Jesús y diciéndole: “…Hijo, no tienen un Colegio como ellos sueñan…” y el Señor mirando con infinito amor que nada puede negar… Dos maravillosas abuelitas de alumnos de este Colegio creyeron en el proyecto y pusieron lo que faltaba para poder comenzar: una el terreno, aceptando que se lo pagáramos en 7 años pero poniéndolo a nombre de la sociedad y otra prestó el capital, a un costo muy bajo para el Colegio: los cinco panes y dos peces que faltaban para Jesús hiciera el resto.

​La historia que sigue casi todos la conoce. Lo que un día fue un sueño ya lleva 26 años siendo una realidad, que poco a poco se ha ido consolidando y ha sido un motor que ha permitido mejorar también a los demás colegios de la zona. Sabemos que aún queda mucho por hacer y que no hemos estado ni estaremos exentos de problemas y traspiés: toda obra buena requiere de trabajo y perseverancia y no se construye sin esfuerzo. Los necesitamos a todos ustedes, alumnos, papás, profesores y personal. Necesitamos su confianza, cariño e infinita paciencia ara que finalmente, siempre con la ayuda invaluable de María Santísima y Jesús, logremos tener el Colegio que todos soñamos para nuestros hijos.

​Francisco Manríquez y María Luisa Cifuentes
(Parte del grupo de matrimonios gestores)